11 feb. 2009

Vosotros preguntáis:"Conductas agresivas"

Tengo un alumno de 8 años con el sídrome Smith Magenis y dados sus comportamientos y lo poco que hay sobre el tema, creo que funcionan muy bien las estrategias del autismo.
Lo que más nos preocupa en este momento son sus conductas violentas (rabietas, tipo brote...).
Nuestro objetivo prioritario de momento es cortar éstas en la medida de lo posible, no encontramos respuesta en ningún lado ni siquiera el neuropeditra que lo lleva, nos sentimos muy perdidos...
Mi pregunta es si habrá algo para leer e informarnos sobre si nuestra actuación está siendo la correcta, algo que nos sirva de guia de trabajo.


La solución que yo pondría en práctica es empezar por estructurar el tiempo y el ambiente de trabajo con una metodología TEACH, lo cual significa preparar un horario de clase con referentes visuales (con fotos o pictogramas), luego estructurar el espacio señalando todo con fotos o pictos y por último y lo más importante estructurar el trabajo (te envio unos enlaces para que vayas leyendo sobre el tema). Durante tus sesiones de trabajo con él debes indicarle, al principio de la sesión todo lo que vais a hacer, esto se hace poniéndole sobre una tira de velcro la sucesión de imágenes que representen de forma clara lo que tenéis pensado hacer. Incluso sería bueno que al final le pusieses algo que a él le guste mucho hacer (o incluso premios como pegatinas o golosinas), intenta que no siempre sea lo mismo.
Por otro lado podrías plastificar y ponerle colgado en la pared un panel donde le indiques de forma muy clara dos tipos de acciones: lo que está "bien" y lo que está "mal" y con una flecha indicarle la consecuencia de lo que está "mal" por ejemplo permanecer cinco minutos sentado y sin hacer nada, y por otro lado la consecuencia de las acciones positivas (lo que está bien), un reforzador positivo que puede ser alguna golosina o lo que consideres que para él puede ser un premio (para mi hijo eran pegatinas).
Te lo explico más en detalle las acciones de morder, pegar o gritar tienen como consecuencia el estar sentado en la silla sin que nadie le haga caso, ni poder jugar con nada (insisto que deben ser periodos cortos de tiempo, no más de 5 min.). Las acciones correctas como trabajar, recoger... tendrán como consecuencia un premio.
El panel debes explicárselo al principio de la sesión y cada vez que vayas a aplicarle el reforzador positivo o el negativo, en poco tiempo él lo debería entender perfectamente, debes ser muy constante y las imágenes muy claras para el niño.
Si esto funcionara en cuanto lo tenga bien entendido podéis aplicarlo también en su aula, pero haciendo incidencia en la importancia de hacerlo bien y ser muy constantes, no debe haber excepciones y la aplicación del reforzador debe ser inmediato.
No sé el nivel cognitivo de este niño, ni su nivel de comprensión del lenguaje oral, pero esto funciona muy bien con todos los niños dentro del espectro autista independientemente de su nivel y de hecho incluso con niños con otro tipo de problemas, no os excuséis en pensar que él entiende perfectamente lo que se le dice, las IMÁGENES perduran mucho más que las palabras, incluso para nosotros.
Espero que esto te dé algún resultado, con mi hijo funcionó (él nunca fue agresivo pero sí que hay siempre cosillas que debemos corregir) y el panel aún se sigue usando en el aula para todos los niños.
Enlaces:
Puedes consultar variados temas sobre lo que te interese en :
Quiero compartir algo muy interesante que dice Tamarit (uno de los más grandes conocedores del autismo en España), sólo la introducción a estas obras te puede dar una idea de su perspectiva
TAMARIT, J. (1995): Respuesta contextualizada ante las conductas desafiantes en escolares con autismo". En M. A. López (Coord.), Autismo: la respuesta educativa . Murcia: Centro de Profesores y Recursos I.
Se destaca la idea de que la intervención ante las conductas desafiantes ha de estar basada en la interacción de la persona con el entorno físico y social: por una parte habrá que adaptar el entorno para facilitar el ajuste al mismo y por otra, habrá que promover habilidades específicas para la regulación y control del entorno por parte de la persona. como concluye el propio autor, "el objetivo de reducir o controlar las conductas desafiantes se cumple dirigiendo nuestra actuación a la adapatación del entorno, enseñando habilidades comunicativas y sociales y enseñando habilidades de planificación y predicción".
TAMARIT, J. (1997). Conductes desafiadores i context: el cas d´Hector, un jove amb retard mental vinculat a una síndrome de Cornelia de Lange. Suports , 1(2), 105-116. Traducido en CD de Pauta: Autismo: Una guía multimedia .
Centrándose en el caso de Héctor, un adolescente con discapacidad intelectual vinculada al síndrome de Cornelia de Lange que presenta conductas desafiantes, el autor trata de explicar que una condición biológica no conlleva necesariamente una expresión conductual única y específica . El punto de partida es la definición de conductas desafiantes como una expresión más de las interacciones entre las personas y sus entornos. Se aclara que no son una fatalidad vinculada sin remedio a la patología de las personas, sino una manifestación de las competencias de la persona en interacción con un entorno físico, social y cultural determinado. Es decir, frente a planteamientos deterministas con respecto a las conducta desafiante, se plantea la idea de vulnerabilidad: cada persona tendrá una mayor o menor probabilidad de manifestar conductas desafiantes de acuerdo a la condición etiológica que subyace a su discapacidad pero la manifestación concreta de esa vulnerabilidad dependerá no sólo de la condición biológica sino también de las habilidades adaptativas con las que cuente la persona y del contexto. A continuación, el artículo se detiene en una descripción de las características biológicas, psicológicas y conductuales en las personas con síndrome de Cornelia de Lange, seguida de una matización de tales características en el caso concreto de Héctor. Por fin se abordan los distintos análisis realizados con respecto a las conductas desafiantes de Héctor, así como las distintas actuaciones llevadas a cabo y sus resultados. La base teórica que subyace es la hipótesis de la comunicación (Carr et al., 1.996): la intervención ante las conductas desafiantes tiene, en un gran porcentaje, como objetivo la construcción de habilidades de comunicación y sociales. Si la conducta es expresión de la interacción de la persona, con unas capacidades determinadas, y el entorno, la intervención debe estar centrada en la creación de habilidades y en la adaptación de entornos. En concreto, se hace especial hincapié en ofrecer permanente información por adelantado y en la enseñanza de habilidades de comunicación, sociales y de autodirección en entornos educativamente significativos.

3 comentarios:

~Zurama~ dijo...

Off topic, pero ando de paso por tu sitio, para desearte un Feliz día de San Valenin!! ;D

ASPERCAN dijo...

Felicidades por este completo blog; con tu permiso voy a reseñar este artículo sobre conductas agresivas u oposicionistas - desafiantes, algo que por visible y aparatoso preocupa mucho en la escuela y aun en la familia, aunque esconda causas más profundas de desasosiego en el niño o niña...

Saludos desde Canarias :)

mamiago dijo...

Sabes, yo tuve dudas de si Iago tenía ese síndrome. Pero la prueba dió negativo. Claro que me dijeron que había un índice de error y que para saberlo exacto habría que hacer otra prueba que no se puede hacer en España... Hay una página que supongo que ya conocerá la familia, pues no hay gran cosa sobre esto en internet:
http://www.smithmagenis.net/